Vida autónoma y convivencia junto al mar

Vida autónoma y convivencia junto al mar

Cuatro días en Costa del Este permitieron disfrutar y comprobar cómo personas que parecen dependientes se organizan y asumen su participación en la vida comunitaria. El complejo Terrazas al Mar fue cedido por su propietario Ignacio Ianone.

La segunda experiencia de turismo autogestivo que realizó la Fundación de Afasia repitió la experiencia de Entre Ríos: lugar paradisíaco y hospedaje cedido, esta vez por la empresa Terrazas al Mar en Costa del Este. Pero trajo como novedad la necesidad de organizarse para mantener en orden cada uno de los departamentos en que dividió el grupo, preparar las cuatro comidas y mantener una convivencia más íntima.
El complejo Terrazas al Mar está casi sobre la playa. Consta de aparts modernos y totalmente equipados, para el grupo todos en planta baja. Hay dos piscinas, una al aire libre con reposeras y luces que cambian de color por la noche, y otra climatizada, con agua cálida y profesora de gimnasia. También hay un salón de usos múltiples con mesas y juegos y un quincho con parrilla. Todo, absolutamente todo, fue utilizado por según el deseo de cada uno o las necesidades de la organización general.
Las conversaciones fueron libres y en muchas oportunidades con expresiones mucho más comunicativas que dentro de la institución, tanto hacia el interior del grupo como hacia el exterior cuando fue necesario quejarse en Mundo Marino por la escasa accesibilidad del parque. Los apoyos fueron demandados y ofrecidos con naturalidad: cada uno se movió atendiendo a sus propios límites y a las ayudas posibles. La experiencia fue positiva: tal lo esperado, el espacio abierto y el contexto favorable benefició la autonomía.