"CABEZA EN YESO"

Dionisia se reconoce como cocinera, pero nunca trabajó formalmente como tal. Cuidas sus plantas y desde hace algo más de un año, se ha revelado como dibujante y escultora.

Cuando la recuperación del lenguaje se volvió lenta, Dionisia ingresó en Fundafasia para hacer un cambio. Y lo hizo.

Desde el comienzo se conoció su inclinación por la cocina y participó de taller donde fue ganando confianza en sus manos y en sus habilidades culinarias.

Las palabras y las frases siguieron apareciendo trabajosamente mientras aparecía su habilidad para el dibujo y la escultura.

De a poco comenzó a mejorar en el manejo de las formas, a interesarse por el color, la luz y la sombra y a incorporar materiales.

En septiembre de 2014, uno de sus trabajos, hecho en lápices de colores, participó en una muestra. Iniciado 2015, concluyó su Cabeza en Yeso.